
Kublai:
Vuelvo atrás en mi viaje, he buscado incesantemente aquella entidad de hedora, si aquel con los ojos que me cautivaron y me llevaron a dimensiones desconocidas.
Vuelvo atrás en mi viaje, he buscado incesantemente aquella entidad de hedora, si aquel con los ojos que me cautivaron y me llevaron a dimensiones desconocidas.
De pronto en la oscuridad de la noche veo que una silueta se aproxima, algo más delgada con su rostro radiante, mirando de frente, dudo, si dudo de quien es pero lentamente reconozco su cuerpo, su aroma, su mirada , ahora nívea, transparente, ya no lo circunda ese halo de maldad, algo sucedió, sus ojos se volvieron limpios.... tan limpios que me prendo de ellos como la primera vez.
Quizás era yo la que llevo a ese ser de luz a convertirse en un espectro maligno. Creo que debo pedir perdón por haberlo arrastrado... nunca fue su oscuridad sino la que habitaba en el abismo de mi soledad.
Le dejo libre, que siga con su luz, que irradie cada vez más, yo vuelvo a lugar escondido en algún paraje desconocido, buscare un lugar rodeado de espinos para cegarme y no volver a ver nunca más ojos tan bellos que me lleven a la locura. Volveré a mi refugio en el hielo y buscaré a mi fiel compañera “la soledad” con ella seguiré mis días y recordaré cuando fui cautivada por unos luceros que me pasearon entre el cielo y el averno.
Kublai ha sido el más duro de mis viajes, planificado por meses esperando volver a derribar los fantasmas de esa ciudad, pero no alcancé a desenfundar mi arma, no alcancé ni a respirar, cuando lo vi acercarse y me derrumbe.
Kublai, hoy no creo necesitar un consejo, hoy creo necesitar de guardianes fieros y aguerridos que confisquen mi alma y la destierren lo más lejos posible.
Hoy Kublai parto un viaje sin regreso, seguiré el consejo que una vez me diste, pediré perdón por el daño que cause, a aquellos que en mis viajes lastimé.
Ya me cansé de viajar y relatar, no quiero relatarle al aire de tus salones despoblados, no hablare con las bases de las columnas que flanquean tu morada, no quiero tener que hablarle al aire.
Kublai, hoy me doy cuenta de que amé y que amo intensamente a ese ser y que aunque vague entre el cielo, el suelo y a veces el infierno mi alma es su cautivo. Y como no hay quien la libere, vuelvo a mi fría morada sin ella...... desde hoy vago por la tierra sin alma.
Espero algún día volver a esta tierra y recuperar el alma que hoy abandono.